Cuidados esenciales

Cuidados esenciales

 

 

Cuidados prenatales.

Los cuidados prenatales deben comenzar en el momento en que se decide tener un hijo.
Incluso, una vez que dejes el método anticonceptivo, debes comportarte como si ya estuvieras embarazada: nada de tabaco, alcohol, estrés, ejercicios violentos... Las primeras semanas después de la concepción, son muy importantes para el correcto desarrollo del feto. Normalmente no hay ningún indicio de que estés embarazada, ni siquiera se ha producido un retraso en la regla o algún síntoma que te pueda llamar la atención, pero es precisamente e estos momentos cuando se forman muchos de sus órganos vitales. Hay que tener especial cuidado porque podemos poner en peligro el desarrollo fetal.
Si se adopta un estilo de vida sano desde antes de estar embarazada, será más fácil disfrutar de este periodo sin que aparezcan complicaciones. Cuestiones tan sencillas como cuidar la alimentación, consultar con el especialista antes de tomar un medicamento, dejar de fumar y de beber alcohol serán tus primeros actos de amor hacia tu hijo.

Durante el embarazo es especialmente importante que una mujer se cuide y se mime mucho a sí misma, más que nunca en la vida. Recibirá consejos de todo el mundo sobre lo que debe y no debe hacer. En este artículo no pretendo sentar las bases del comportamiento de todas las embarazadas, ya que cada embarazo es diferente y cada mujer es diferente. Algunos embarazos en concreto tienen problemas especiales y algunas mujeres en concreto los tienen también. Toda embarazada debe estar en contacto con su médico y realizar puntualmente las revisiones que le correspondan durante el embarazo.

Las mujeres sanas suelen tener niños sanos y aquí tan sólo se pretende dar solución a las dudas más comunes y a concienciar a las futuras madres para que empleando la lógica y siguiendo unos consejos básicos, su embarazo no les dé más problemas que los necesarios.

Nutrición.

Hay que tener en cuenta que, mientras dura, se está comiendo para dos o más. No es el momento por tanto de escatimar calorías o ponerse a régimen. Durante un embarazo normal se tiende siempre a engordar y no hay que angustiarse por ello. Por otro lado, tampoco es conveniente abandonarse y abusar de comidas grasas, dulces o comida basura. Intente mantener una dieta equilibrada a base de abundante fruta, verdura y cereales o pan integral. Realice varias comidas diarias en las que no debe comer grandes cantidades. Evite las grandes comilonas y el distanciamiento excesivo entre comida y comida.

Otra recomendación importante es no comer carnes crudas o poco preparadas, embutidos o carnes semicrudas. Siempre que se coma carne, ésta debe estar bien cocinada. También es importante lavar bien toda la fruta y la verdura que vaya a ser consumida.

El aporte de calcio adicional es importante en las embarazadas. Añada a su dieta leche y derivados de la leche, zumo de naranja enriquecido, brócoli, sardinas u otros alimentos ricos en calcio.

Es también fundamental la ingesta de líquidos abundantes. Beber al menos ocho vasos de agua al día es una excelente recomendación para cualquier embarazada. Muchos médicos especialistas recomiendan añadir un suplemento de ácido fólico para evitar las malformaciones del tubo neural (espina bífida). El suplemento debe darse un mes antes de la concepción y durante los tres primeros meses de embarazo.

Es también una buena idea reducir el consumo de sustancias como el café, el té, los refrescos y el chocolate. Se ha relacionado el aborto espontáneo con la ingesta de grandes cantidades de cafeína.

Ejercicio físico.

Es recomendable durante todo el embarazo. Es preferible la realización de ejercicio físico de bajo impacto, siendo los más indicados la natación y caminar. También se pueden practicar otros como el tenis o el pádel pero, en caso de sentir fatiga excesiva, falta de aire o incomodidad, se debe disminuir la intensidad y el ritmo del ejercicio en cuestión. Es recomendable realizar paradas frecuentes en la práctica de cualquier deporte durante el embarazo.

"Los ejercicios de Kegel" ayudan a fortalecer y a preparar los músculos de la cavidad pélvica para el parto. La forma más sencilla de aprender a controlarlos es interrumpiendo y liberando el flujo de orina durante la micción. Una vez se identifica y se aprende el mecanismo, se puede poner en práctica estando simplemente sentado en una silla.

El sueño.

Es importante cuidarlo de manera especial. Mientras dure el embarazo, se debe intentar dormir tanto como sea posible. A medida que el abdomen se vaya dilatando, le será más difícil encontrar una posición que le permita dormir con comodidad. Debe intentar descansar tumbada sobre el lado izquierdo todo lo que le sea posible. Dormir sobre este lado desplaza el útero de manera que éste no comprime los grandes vasos (la arteria aorta y la vena cava). Esto optimiza el flujo sanguíneo hacia la placenta y, por lo tanto, al bebé. También ayuda a prevenir la hinchazón de las piernas de la madre.

Viajar.

Es algo que una embarazada normal puede realizar sin problemas. Ahora bien, se deben evitar los largos viajes en avión cuando se esté aproximando la fecha del término del embarazo. En cualquier caso, se debe consultar con el ginecólogo respecto a este tipo de viajes, sobre todo si se van a visitar países exóticos o tropicales.

En los viajes en coche, siempre debe usarse el cinturón de seguridad, colocando una banda debajo de la barriga y otra entre los senos. Es recomendable hacer múltiples paradas para descansar y estirar las piernas.

Tabaco, alcohol y drogas.

Deben evitarse durante el embarazo. Fumar cigarrillos aumenta el riesgo de aborto, nacimientos prematuros, bajo peso al nacer y muchos otros problemas, mientras que beber alcohol durante el embarazo es una de las grandes causas de defectos y deformidades al nacer. Por último, consumir drogas (cocaína, heroína, cannabis, etc.). durante el embarazo puede entrañar gravísimos problemas para el bebé.

Gatos.

No debe entrar en contacto con gatos o limpiar sus excrementos. Existe un riesgo de contraer toxoplasmosis, una enfermedad que causa defectos en el bebé.

 

 

Fármacos.

Éstos pueden producir efectos adversos durante todo el embarazo. Todos los fármacos pueden producir efectos tóxicos en algún grado, de modo que es necesario tomar precauciones y consultar con un médico ante la duda de tomar o no un medicamento.

Tampoco es recomendable evitar a toda costa la toma de medicamentos, ya que en una situación de enfermedad, pueden ser más perjudiciales para el feto los problemas originados por la patología en cuestión, que por el fármaco utilizado para curarla. Entre los fármacos de bajo riesgo se incluyen: las penicilinas, cefalosporinas, el ácido nalidíxico, la medicación antifúngica tópica vaginal, los antiácidos, el hierro, el paracetamol, los medicamentos para el asma, la metildopa, la clonidina, la metoclopramida, la insulina, la heparina y los antidepresivos tricíclicos.

Finalmente hay que señalar que ante cualquier duda o problema surgido durante el embarazo, debe consultar cuanto antes con su ginecólogo o con su médico de cabecera. Es fundamental hacer siempre caso a las recomendaciones de los facultativos y estar pendientes al máximo de nuestro estado de salud, desde el momento mismo en el que se le anuncie su embarazo.

 

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